El jueves salí de trabajar a las nueve de la noche y fui directamente a casa de un tipo del barrio. Habíamos acordado, una semana antes, que finalmente me decidí a comprarle una cámara de fotos.
Hace meses que quería hacerme con una Réflex Digital, por lo que el dinero que llevaba ya ahorrado era considerable. Una tarde de hará unos 10-15 días, mi hermano me cuenta, al llegar de clase, que el hermano de uno de sus amigos del colegio vende una cámara. En seguida me pongo en contacto con él, y le pregunto por el modelo: Sony DSC-R1. Había leído algo de ella, pero nada serio. En realidad no le daba ni forma ni color, por lo que me puse a googlear –joder, qué friki soy– y recolectar todo tipo de información hasta lograr un umbral de plena satisfacción. En resumen, no se trataba de una réflex, sino de una compacta, aunque un tanto especial. A pesar de eso, ya me podía despedir del intercambio de objetivos con el que había anhelado tanto tiempo.
Tal y como empezaba diciendo en el post, se la compré la noche del pasado jueves. Y el viernes, entre clase y curro, comencé a cacharrear con ella. Necesitaba jugar con ella, comenzar a hacer mis primeros pinitos con mi primera cámara semi-profesional.
En la tarde de hoy, día que aspira a ser de estudio pleno, intentaré hacerme un hueco para seguir dedicándole tiempo a esta maravilla.
Ah, ¡se aceptan modelos! :P
04 junio 2006
Estreno
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