15 diciembre 2007

Γαμώτο κάνει κρύο

Frío, falta de sueño, de ganas... Son solo unos ejemplos de todo lo que se posiciona cuesta arriba impidiéndole a uno el [ponerse a] trabajar.


Horror.

25 junio 2007

"Stay hungry, stay foolish"

Ésta es la frase con la que se resume el discurso realizado por Steve Jobs, CEO de Apple Computer y de Pixar Animation Studios, en la apertura del curso 2005-2006 de la Universidad de Stanford. Un discurso que vale la pena ver.

Gracias, Nacho, pues no sabía que había una versión vídeo :)


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21 junio 2007

El himno español

Después de la petición del Comité Olímpico Español (COE) de encargar una letra para el himno español, han sido numerosas las propuestas sugeridas, aunque unas más serias que otras.

Sabina ha publicado dos borradores de lo que podría ser nuestro himno:

El primero:

"Ciudadanos,
en guerra por la paz
y la diosa razón
mano en el corazón.

Ciudadanos,
ni súbditos ni amos
ni resignación
ni carne de cañón.

Pan amasado
con fe y dignidad
no hay nada más sagrado
que la libertad."

El segundo:
"Ciudadanos,
ni héroes ni villanos,

hijos del ayer,
hay tanto por hacer.
Ciudadanos,
tan fieramente humanos,
tan paisanos del
hermano de Babel.

Alta montaña
con puerto de mar
clave de sol España
atrévete a soñar."
No obstante, Leonardo Dantés no ha querido pasar desapercibido dejando su granito de arena.

Pero, sin duda alguna, el mejor de todos ha sido el propuesto por Gomaespuma, que no sólo se han puesto manos a la obra, sino que se han lucido una vez más. Os adjunto la muestra.

Aviso: No tiene ningún desperdicio.

16 junio 2007

Cuaderno de Viaje

Dedico un blog entero a todo lo que vaya aconteciendo en la India (y demás), dejando "Peripecias" para otro tipo de cuestiones ;)

A partir de ahora, podéis acceder a Cuaderno de Viaje :)

15 junio 2007

Curiosidades hindúes - "Breaks"

Una de las cosas que más me ha sorprendido al llegar aquí es la cantidad de pausas que hacen durante el día.

Por lo general, tienen únicamente uno, máximo dos, seminarios al día, así que el resto del tiempo está consagrado al estudio, que está "únicamente" interrumpido por los sagradísimos breaks:
  • 9.00am: Breakfast;
  • 11.00am: Tea Time;
  • 1.00pm: Lunch;
  • 3.45pm: Tea Time;
  • 6.00pm: Snack;
  • 8.00pm: Dinner.
¡Si es que aquí la gente no para de comer! No hay forma de seguirles el ritmo. Todo hay que decirlo, agüita con el té…

14 junio 2007

Día 2

Menuda nochecita de calor. Una noche húmeda, sin duda. No me queda más remedio que tener que acostumbrarme a acostarme sudando y despertarme sudando incluso más, xD Una cama bastante cómoda, cubierta con una mosquitera enorme: No hay bicho que se atreva a cruzarla.

Para desayunar, a las 9h00, una especie de bolas de arroz –de nombre impronunciable, de momento…– cubiertas por una salsa hecha a base de verduras… Obviamente, todo ello bastante picante. Además, un zumo de limón, cuyo precio conjunto eran 7 Rs. (0'13€). Por el momento –toco madera– no me he visto afectado por malas digestiones y consecuentes escapadas al baño.

A las 10h00, primer seminario: Microquasars. Me dormía… ¡necesito mate! Hasta ahora no he encontrado el modo de hervir agua y la cabeza me va de un lado a otro.

A las 13h00 nos pusimos a comer: algo así como una paella india –Masala Bhath– típica de la región –Maharashtra–, acompañada de distintas salsas de distintos colores. Era como comer de la paleta de un pintor. Todo riquísimo, una vez más. Aunque cuando se te duerme la lengua, a veces no distingues los sabores ;D

Por la tarde trabajamos y a las 19h00 cogimos un par de autorickshaws hasta Parihar Chowk Market –lo que viene a ser el "mercadillo del cruce Parihar" (¿?)–. Fuimos básicamente a comer/comprar fruta en puestos pegados a la carretera: Las condiciones higiénicas no son muy allá, y las frutas de lo más curiosas. Enormes y verdes cocos, que bebes allí mismo antes de zampártelo, piñas, jambuls –una fruta algo más grande que una cereza, del mismo color, pero amarga que lo flipas–, mini-plátanos, mini-mangos, macro-papayas, …

Y al volver nos pegamos un banquete frutal, sí, momentos antes de que vinieran a decirnos que iban a cortar la electricidad del centro, por lo que después de recoger nuestras cosas en el laboratorio, nos fuimos cada uno a su habitación.

13 junio 2007

Día 1

Mumbai - मुंबई- मुम्बई

Al salir del aeropuerto de Mumbai, ya con el equipaje sin extraviar, recibo una húmeda bofetada de calor que me deja semi-tonto. Intento reconocer mi nombre en algún cartel, papel o cartón de K. K. Travels, pero no lo consigo.

Decido preguntar por la oficina de la agencia hasta que consigo llegar. Dicha "oficina" estaba formada por cinco hombres –hindús, obviamente–, junto a dos coches y una furgoneta, sentados en el suelo del aparcamiento del aeropuerto. Al verme, uno de ellos me pregunta si me dirijo a Pune, a lo que respondo con un ensayadísimo "yes" y asintiendo, a su vez, con la cabeza, no fuera a ser que las horas de entrenamiento hubieran sido escasas. La movida, según me comenta, es que el autocar está completo, por lo que me toca esperar al de las 15h00. Opto por pedirle la hora: "Twelve o'clock". No sé qué expresión me vieron reflejada en la cara, que me ofrecieron la posibilidad de pedir un coche, y, cansado de tantas horas de vuelo, acepto inconscientemente mientras configuraba la hora del móvil.
Me insisten en que pague una vez me haya sentado en el coche y en caso de que se me soliciten unas "booking taxes" diga que ya me las han pagado. El timo estaba anunciado ; y vaya si me timaron…

Camino de Pune

Cinco minutos después estábamos en marcha. Llevaba un tiempo pensando que estaba psicológicamente preparado para el choque cultural, de contrastes y pobrezas que no iba a dejar de ver desde que pisara las tierras hindúes y no andaba muy equivocado, teniendo en cuenta que es un poco más espectacular –por decirlo de alguna manera– verlo en vivo.
Ya en la autopista me percato de lo que debe ser –y es…– un vicio típico hindú: Tocar la bocina cada dos por tres. Bocinazo por detrás, por los laterales, por delante, bocinazos de motocicletas, de coches, … Bocinazos viniendo de todas partes, aunque, eso sí, ni una mala cara. No sé si será el carácter hindú o el sofocón que hace…
Me choca el anárquico comportamiento en la misma autopista: viandantes, bicicletas, autorickshaws, turismos, camiones, autobuses con las puertas abiertas –para combatir el calor–, gente viviendo junto a ésta como quien vive en la orilla de un río, gente descalza y otra calzada, vestida con harapos y mejor vestida, … Pero ellas –y acentúo el "ellas"– vestidas con saris de todos los colores conocidos y por conocer, reflejando en todo momento elegancia y sensualidad.

Hasta el momento, me impacta la imagen de dos niños jugando al borde de la autopista con una cometa de plástico y cartón, en el que el primero se la echa al vuelo al segundo, antes de dirigirse corriendo hacia su compañero.

De repente, un coche en nuestro carril que se acerca en dirección contraria y habla con el conductor. Le pregunto qué sucede y me contesta: "accident". "Joder, ya la hemos liado". Y prácticamente, pues entre tanto caos, el conductor decide cambiar el sentido de la marcha, a lo que nos imitan coches y autobuses. Instantes más tarde, cuando todo parecía haberse encaminado, empieza a caer el mismísimo diluvio universal.

"¡No llegamos a las 15h00 ni de coña!"

Afortunadamente, fueron exageraciones mías, pues dejó de llover al poco tiempo. La cabeza se me iba de un lado a otro, como consecuencia de toda la fatiga acumulada, ¡pero al cabrón del conductor también!

Después de varios centenares de bocinazos, y cerca de las 15h30, llegábamos al departamento de la NCRA de Pune University: Mi casa durante los próximos dos meses.

Pune - पुणे

Una vez firmados unos papelillos, me hacen entrega de las llaves de mi habitación: Una habitación enorme, con un recibidor con cuatro sillas –evolucionadas casi hasta el punto de parecer sillones– de madera.

No paran de presentarme a gente de distintos rincones de la India y, además, un polaco y una rusa. Todos ellos físicos enamorados de la astronomía. Después de una reunión-merienda organizada por y para la escuela quedamos para ir a cenar a un restaurante de la ciudad.

A las 19h00 nos ponemos en camino, echamos a andar y vamos parando todo autorickshaw libre que pasa junto a nosotros, regateando el precio hasta el restaurante. Después de andar casi medio kilómetro por la carretera, nos coge uno por 45 Rs. –véanse 0'83€–.

… Y vaya con el restaurante. Qué rico. Tras insistirnos una de las compañeras en que en la India se comía con las manos, así que debíamos comer con ellas o, por lo menos, intentarlo: Y así se hizo. Nos hinchamos a comer cosas que no sabría ni nombrar, ni describir, aunque sin terminar la boca me ardía considerablemente. Nos salió a algo menos de 2'5€ por cabeza ¡y estaba bonísimo! :D