23 agosto 2005

Noche "verde"

Quedamos a las siete menos cuarto para tomar un helado en el Paseo Marítimo. Ana y Laura los escogieron de vainilla y en tarrina individual, y Víctor de nueces en cucurucho, mientras que yo, finalmente, no pedí ninguno. Nos sentamos en la entrada de un hotel para hablar mientras se terminaban de tomar los helados. Comentarios de todo tipo, por lo que las risas, una vez más, estaban presentes en nuestras conversaciones.

Andando en dirección a casa de otra amiga, nos paramos en una licorería-frutería para comprar algo de beber: una botella de Nestea [sin azúcar], otra de Coca-Cola [light], una botella de licor de manzana y, curioseando, encontré una maravillosa botella de absenta L'Étranger. Finalmente, llegamos a nuestro destino.

Al rato de haber llegado y tertuliado un poco, las chicas de los helados de mismo sabor tuvieron que irse. Llegaron tres amigos más, unos se fueron a cenar a una casa y otros decidimos cenar en un italiano.


RestosPedimos entrantes, un plato principal para cada uno de los tres y un rosado para beber.


Volvimos a casa y esperamos a que los que cenaron en otro lado volvieran con las dos chicas y el chico de Barcelona a los que pretendían recoger en el aeropuerto. Llegaron pasada media noche y no pasaron quince minutos cuando decidimos empezar a beber. No sé muy bien por qué, pero comenzaron tomando "koalas" --por lo que me dijeron era licor de manzana con Coca-Cola, ¡qué asco!-- y con la tontería propuse tomarnos un chupito de absenta. Un chupito para cada una de las seis personas que estábamos allí. Con el tercero ya estábamos en el agua y ya éramos cuatro los que nos los tomábamos, y terminó convirtiéndose en la botella entera... A una en particular no le sentó muy bien, a no ser que se enamorara del retrete, llegando a abrazarlo durante tres horas, acompañado de algún que otro vómito.

Una noche graciosa, sin duda.

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