El pasado sábado decidimos quedar entre amigos para vernos, cenar, tomar algo [y, básicamente, ver quiénes éramos los pringaos que seguíamos en la ciudad, :P]: ¿Qué mejor plan que montar una barbacoa, a medianoche, en una de las azoteas de la capital?
A lo largo del crepúsculo, nos íbamos encontrando en el lugar de queda amigos que llevábamos meses prácticamente sin saber nada los unos de los otros, amigos con quienes hablamos casi cada día y otros con los que nos vemos de vez en cuando. Las conversaciones duraron hasta bien entrada la madrugada, a pesar de la ventolada que intentaba hacernos callar con insistencia.
Una vez cenados, y un tanto ebrios, decidimos desplazarnos a casa de otro compañero. Ahí comenzó una odisea reducida a unas horas por entre los dos hogares, parando junto a una obra para hacer un poquito el ganso... ["Kale borroka" en toda regla :D] Nos las ingeniamos --tampoco hacían falta muchas luces--, con una cuerda de unos diez metros, para hacer lo que se conoce como una "comba" y reírnos hasta vaciarnos los bolsillos por trompicones y risotadas.
Unos fueron mojados por mangueras y otros se mojaron infiltrándose en piscinas vecinas... El vandalismo callejero es muy malo, :P
Fue una noche memorable, digna de recordar.
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